El pordiosero no tiene ilusiones ni pretensiones materiales. Este vaga por las calles buscando que comer ósea que nunca come demasiado, así que no padece de colesterol, triglicéridos, exceso de peso, ni de alta presión.
Él es una persona sencilla no muy rebuscada, no tiene que aparentar; no tiene que aparentar ese deseo de apariencia que llega una vez tenemos un dólar en el bolsillo.
Él tampoco es envidioso porque sus amigos no tienen nada que envidiar. En nuestras vidas se generan carreras interminables para conseguir lo que otro tiene o no tiene, para así mejorar el supuesto “status“ ante la sociedad en que vivimos.
Él es humilde, no tiene nada con que ser arrogante; este vive día a día y duerme donde lo coge la noche sin pretensiones de grandes hoteles y casas.
El pordiosero es una persona económicamente sabia, no tiene dinero para malgastar, por eso el éxito de sus finanzas.
Podemos resumir que el pordiosero es una persona que puede servir de modelo para cualquier sociedad; ya que no solo de pan vive el hombre.
